viernes, 1 de julio de 2011

Midnight Paris




Hoy vuelvo del cine con una sonrisa en los labios. He visto y disfrutado de una película maravillosa, al salir del cine lo primero que me ha venido a la cabeza era que tenía la misma sensación que cuando veo una película de Wilder y no quiero que se acabe porqué estoy disfrutando mucho. Se que las comparaciones son odiosas, y no quiero hacer ningún tipo de comparativa, pero he disfrutado muchísimo. Allen ha conseguido viajar en el tiempo, bajo una perspectiva idílica, una ciudad de postal, ha relatado una historia sencilla pero original, cargada de momentos nostálgicos, y con un guión estupendo. Los personajes logradísimos, menos la Bruni, que lo hace como si lo hiciera yo, usease mal. Hemingway es atractivo, Dalí excéntrico, Picasso distraído, Gauguin un ligón, en fin quién no ha soñado alguna vez con viajar en el tiempo….yo si evidentemente. Al salir he reflexionado sobre dos cosas, me he sentido orgullosa de tener la capacidad de viajar en el tiempo con la lectura, y con los viajes, de poder estar bajo la Capilla Sextina y estar viendo pintar a Miguel Ángel colgado en sus andamios. Y también por valorar el presente tanto como el pasado.
Lo dicho hace tiempo que las películas de Allen no me decían gran cosa, pero esta me ha vuelto a ganar el corazón. Y tras ver la película entiendes porqué en EEUU no logra nada de publico, creo que su mente y su cuerpo esta en el viejo continente…chico listo.

Ci vediamo




Aqui estaré los próximos 15 días...no me busqueís....anadaré comiendo bien y disfrutando mucho.

viernes, 17 de junio de 2011

Retazos felices




Hay noches que me gustaría poder tener una grabador para grabar mis pensamientos. Es por la noche cuando me encuentro en mi cerebro grandes ideas, o al menos a mi me gustan. En una de esas noches de esta semana recapacitaba sobre la felicidad. Eso que habitualmente todos buscamos, todos menos los frikis esos llamados Emos. Pero exactamente que buscamos? porqué existe como tal la Felicidad? creo que no. creo que en la felicidad como en las religiones todo depende de la fe. Buscarlo es imposible, pero de repente se halla, o al menos tu capacidad sensorial así lo siente. No creo en dioses, pero creo en la felicidad, es mi nuevo dogma, pues al menos aquella noche llegué a esa conclusión. Lo cierto es que la felicidad es un concepto diferente para todos, todos en algún momento pensamos que la poseen los demás pero no tú.U otras veces creemos que la tenemos aunque a los demás les sorprenda. También existen momentos que son de uso popular, y en el que la mayoría de las veces todos coinciden; pero aún así es algo muy intangible. Si reflexionamos algo más hallaremos la respuestas clara al porqué de esta naturaleza, si fuera algo tangible combaría totalmente su concepto y nunca sería aquella sensación que todos anhelamos, y debería llamarse, entonces, de otro modo. Es en resumen la tierra prometida, es el climax sensorial, es en resumen el destino de todos.

miércoles, 1 de junio de 2011

Momentos autobiograficos


Miercoles 1 de junio


definición según la RAE de las siguientes palabras:

agotar.
(Del lat. *eguttāre, de gutta, gota).
1. tr. Extraer todo el líquido que hay en una capacidad cualquiera. U. t. c. prnl.
2. tr. Gastar del todo, consumir. Agotar el caudal, las provisiones, el ingenio, la paciencia. U. t. c. prnl. Agotarse una edición
3. tr. Cansar extremadamente

estrés.
(Del ingl. stress).
1. m. Med. Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves

cansancio.
(De cansar).
1. m. Falta de fuerzas que resulta de haberse fatigado.
2. m. Hastío, tedio, fastidio.

derrengado, da.
(Del part. de derrengar).
1. adj. Muy cansado.


Todas son palabras que me definen hoy más que nunca....

martes, 24 de mayo de 2011

Lo Mejor de la Vida Rona Jaffe



En 1958 Rona Jaffe, tras llevar tiempo trabajando en el mundo editorial de Nueva York, decidió escribir una historia sobre mujeres. Primero se basó en sus propias vivencias, y en la de sus amigas; pero luego amplio el margen de estudio a otras 50 mujeres de diferentes ambientes sobre sus vivencias y anhelos personales. Y así se escribió Lo Mejor de la Vida, una novela que en breve triunfó. La autora no quiso sólo contar historias sin más, sino que aprovechó para hacer un verdadero retrato social. Aunque en aquella época no se hablaba de los problemas de la mujer, tales como el acceso al trabajo, la importancia de su papel en la sociedad, el acoso sexual, etc. Rafe plasmó sutilmente todos estos conflictos existentes en su novela.
Así realizó una novela basada en la historia de 43 mujeres principalmente, y alguna otra de manera secundaria. En ella podemos leer muchas de las inquietudes de la mujer en aquel momento, principalmente impuestas por la sociedad que les rodeaba. Aunque algunas veces las situaciones descritas leídas por una mujer del siglo XXI pueden chirriar, hasta hacer daño, poco a poco la novela te introduce en sus historias, en su mayoría, algo tristes, y siempre la mujer algo mal parada. También son relaciones llenas de hipocresía, como la de la protagonista, o llenas de amargura y obsesión, o simplemente desgraciadas con algunos finales felices. En realidad son historias similares a las actuales pero llenas de conflictos sociales que atormentaban a la sociedad hasta la locura. El libro es bueno, como retrato de una época, y como lectura, muy recomendable.
Por cierto el guión de la serie actual Mad Men está basado en esta novela.

domingo, 22 de mayo de 2011

15 M



Sí, domingo 22 23:30 de la noche, hemos terminado de ver la obra de teatro, de nuevo nos han hecho ir a meter un papelito en una urna, menos mal que yo me equivoqué al hacerlo, creo que voté algo mal, deberé pedir disculpas. Lo dicho se cierra de nuevo el telón donde o gana el actor o gana el empresario, pero nunca el publico. Y así es la política actual de nuestro país, porque nuestra opción es la falta de elección, y así no hay manera de hacer nada. Pero hace una semana salimos de nuestros caparazones , asomamos la cabecita, para descubrir que somos muchos los indignados, que somos muchos los insatisfechos, que somos muchos los que vemos todo negro pero visualizamos un futuro a base de cambios, que somos muchos los que sentimos igual. La única solución, la movilización, hasta que se escuche el clamor popular, hasta que dejemos de ser publico para poder ser actores, y no marionetas; hasta que las reformas necesarias se realicen y dejen los políticos de acomodarse como si fueran jubilados en Benidorm.
Deberemos de seguir atentos, no bajar la guardia, y seguir peleando, ahora que al menos sabemos que no estamos solos....

miércoles, 11 de mayo de 2011

Aprender a Volar


Aterrizó con dos horas de demora, sabía que su familia llevaría horas esperándole, podía imaginar la cara de su hermana, agriada, triste, y desolada. Era el rostro que le acompañaba desde hacía dos meses, desde que había roto con el inútil de su novio, porqué este se la pegaba con todo aquello que caminase con tacones. Pero también esperaba el rostro iluminado por la sonrisa que caracterizaba a su madre, una mujer siempre risueña y cariñosa que miraba a la vida de frente y sin amedrentarse. De todos modos las reuniones familiares nunca habían sido su fuerte, siempre que tenía que acudir a alguna, alguien acababa reprochándole su dejadez, y su desarraigo familiar. Esta vez suponía que sería igual, empezaría bien pero terminaría mal.

Finalmente recogió su maleta de la cinta y salió de la sala de llegadas, miró en rededor pero ninguna cara le resultó conocida. Habrían olvidado que llegaba ese día, o agotadas de esperarle le habían dejado allí. Inmediatamente, según el móvil cogió cobertura, le sonaron varios pitidos anunciándole que tenía varias llamadas perdidas, todas ellas de su hermana. Comprobó el buzón de voz y escuchó a su hermana diciéndole que acudiera directamente al hospital san José pues su madre se encontraba mal. En ese momento todo giró al su alrededor, entre el cansancio del viaje y la noticia su cuerpo se desubicó. Cogió el primer taxi libre que encontró y en veinte minutos llegó al hospital.

Como en todo hospital de pueblo la actividad era mucha pero relajada, todo parecía estar controlado, con excesiva lentitud. No encontraba a nadie que le pudiera atender, finalmente la enfermera le indicó que acudiera a la sala de espera donde encontraría a sus familiares. La escena que se encontró no pudo ser más desoladora, su hermana, abrazada a su tía lloraba desconsoladamente. El resto de caras conocidas se encontraban en similares circunstancias, caras tristes y ojos llorosos le auguraban una mala noticia.

Al verle, su hermana gritó y cayó desmayada, rápidamente se la llevó una enfermera para recostarla en una camilla. Finalmente su tío Julián, con algo más de templanza, le saludó y le comunicó que su madre había sufrido un infarto de camino al aeropuerto y ahora se hallaba en un estado de semiinconsciencia, aunque estable, los médicos no estaban convencidos de si su corazón, tan maltratado por la vida, iba a superarlo.
La situación era complicada, el motivo de su viaje en aquella ocasión era para poder hablar entre toda la familia sobre el futuro de su primo de 4 años, huérfano desde hacía un mes, tras un accidente de tráfico de sus padres. Su madre pensaba quedarse con él, y parecía que era lo adecuado, ya que los abuelos de este eran demasiado mayores para hacerse cargo de un niño tan pequeño. Y ahora se encontraba con esta situación que descontrolaba del todo su ya desorganizada vida.

Algunas horas más tarde el medico con cara compungida les comunicó que finalmente, y sin demasiado sufrimiento el cuerpo de su madre había sido vencido. Menos mal que antes había dado tiempo a las emotivas despedidas anticipando un hecho que parecía inevitable.
Tras solucionar todo el duro papeleo del entierro, se fueron todos en el coche de la madre al chalet donde ella vivía, a las afueras del pueblo. La casa se encontraba al final de un paseo enmarcado por olmos, donde tras la casita de la familia se hallaba un precioso río. Era un paraje espectacular y acogedor que ese día, aunque soleado, se mostraba siniestro y melancólico. Tras dejar a los tíos en su casa, cercana a la de su madre, entraron en el chalet, donde la vecina estaba al cargo del pequeño Luís, y donde olía a la comida que su madre había dejado en el puchero para acoger como dios manda a su hijo, tras meses sin verle.
La casa estaba preciosa, toda limpia, colocada, llena de flores y luz, tal y como siempre la encontraba en sus visitas. Le pidió a la vecina que se quedara con ellos hasta después de cenar. Su hermana ya estaba durmiendo pues los tranquilizantes dados en el hospital la habían dejado agotada y él necesitaba centrarse, todo había sucedido excesivamente rápido y prácticamente no había podido ver las cosas con objetividad.
Se sentó en el sillón del cenador, y mecido por los sonidos del campo en plena primavera, su mente empezó a relajarse y a ordenarse. Los últimos meses habían sido trágicos, sí esa era la palabra, todo un sinfín de problemas familiares y personales se habían sucedido sin pedir la vez. A lo familiar acumulado debía sumar la ruptura con su último novio, algo realmente tortuoso, pues Miguel siempre había sido propenso a la tragedia. Todo junto estaba resultando ser realmente insoportable. Si bien es cierto que nunca había sido una persona centrada, ni excesivamente responsable, parecía como si últimamente el mundo se hubiera puesto de acuerdo y le forzaran a cambiar a pasos forzados.
Ahora debía hacer balance, y volver a una realidad que se mostraba difícil, estaba solo, dentro de su tambaleante mundo, donde su profesión aún lo balanceaba más, y ahora debía mostrar una mente fría y afrontar lo que la muerte de su madre significaba.
Su madre, el pilar de su vida, la que siempre le acogió con ternura cuando decidió que quería hacer con su vida, cuando le dijo que era homosexual, cuando estuvo sumergido en una tremenda depresión por culpa de la vida algo excéntrica que llevaba, siempre dulce, siempre con él.
Y que iba a hacer ahora? Sabía que si quería hacer lo correcto, en recuerdo a su madre, debía afrontar la vida con valentía, con una sonrisa, como ella; pero como iba a lograr hacer eso él, cuando la melancolía era su mejor aliada. Parecía del todo imposible.
En ese momento Luís, el pequeño de 4 años cruzó corriendo la terraza mientras hacia el ruido de un avión, a la vez que volaba la maqueta del f-16 que tanto le gustaba a su abuelo. Un reflejo destellante de luz le dio directamente en los ojos, deslumbrándole. Y súbitamente una ráfaga de viento cerró de golpe la ventana abierta. Todo ello le hizo salir de su estado soñoliento, y mirar con los ojos bien abiertos a su alrededor. Este era su presente, debía enterrar a su madre y pensar en como enfocar su nueva vida, pues era evidente que ahora debía hacerse cargo del pequeño Luís. Su hermana no estaba en condiciones, nunca lo estuvo, de hacerse cargo de nadie, y aunque su vida era un caos, parecía la opción más lógica. Debía comenzar a pensar por dos, por ese niño que a tan corta edad lo había sufrido todo, debía de comenzar a ser sino su padre, su amigo. Debería cambiar su concepción de la vida, y mirar por el chaval. Pero como vivir en su céntrico piso de Chueca con un pequeño, en su vida cosmopolita y desenfrenada, como haría para encajar dos concepciones tan diferentes. Sí al menos algo de su entorno fuera más estable, podría ver más oportunidades, pero no veía futuro por ningún sitio.
De repente un llanto sonó desde el jardín, Luís estaba en el suelo llorando con la maqueta del avión rota entre las manos, y al mirarle y sentir miedo por ese pequeño solo en el césped y llorando supo que fuera como fuera sabría lo que hacer. Pudo ver a su madre sonriendo en el jardín, con su falda floreada y su sombrero de paja, socorriendo al niño, y haciéndole reír entre llantos. Y tuvo claro, que sí, su madre le había enseñado algo, aunque fuera difícil, le había enseñado a vivir.