viernes, 11 de septiembre de 2015

NEW YORK, NEW YORK (VII parte)

Upper east side, MET, Central Park, Museo de historia Natural. Noche en Time Square.

Martes 1 de septiembre

Sueño y un poquito de resaca, el cumpleaños dio para mucho, pero sobre todo muchas risas...
Hoy tocaba un día supuestamente tranquilo, primera parada:

Upper east side, Madison avenue, Park Avenue, la milla de los museos, el barrio chic por excelencia, las calles que vieron vivir a los hermanos Marx, y donde las protas de Gossip Girl pasean. Un lugar de ensueño que parece estar en otra ciudad, pero en Nueva York pasa esto, cada vez que bajas y subes del metro cambias de ciudad.

En ese barrio, además de los miles de negocios donde te hacen manicura y pedicura, en NY nadie debe ir sin las manos y pies cuidadas, vimos cosas llamativas, como un colegio de pequeñines que en vez de ser trasladados como toda la vida, sujetos por parejas a una cuerdecita, los llevaban en cochecitos portátiles todos juntos...donde hay se nota...

Paseíto y del tirón al Metropolitan Museum, bueno primero un vistazo al lago de central Park y sus correspondientes fotos.

MET:

Allí debes pagar la voluntad, nosotros pusimos 10 por barba, pero puedes pagar lo que quieras, te dan el ticket, tu mapa y a deleitarte. Es grande, muy grande, lo primero subida a la terraza, vistazas de Central Park, luego un café y hora y media para atisbar brevemente las inmensas colecciones que tienen allí dentro. Me gusto todo mucho, sobre todo el arte oceánico, indio, islámico, japonés o coreano, tan lejos a veces de nuestro alcance. 



Un poco agotados entramos en Central Park a comer, en un Le Pain Quotidien (12/15 por persona)...la tía era borde no lo siguiente, casi no les quedaba de nada, y me explicó lo que era un gazpacho...hay que ....pero lo bueno del sitio era su localización, su ambiente relajado. Estaba al lado de la estatua de Alice in wonderland, y del estanque donde se pueden dirigir barquitos, eso si, debe ser una condicion sine qua none el hecho de llevar gorra y chaqueta de capitán de barco para guiarlos...



Siguió nuestro paseo plaza de las películas Bethesda Fountain, miles y miles de escenas revives en esta plaza, un mirador y un estanque completan una belleza de escenario, seguimos ruta, eso sí haciendo running como debe ser (prueba multimedia del hecho en sí) y llegamos al archiconocido Imagine, en homenaje a John Lenon que fue asesinado cerca de allí.

Final del trayecto, al otro lado de Central Park, el Museo de Historia Natural. La entrada es Noche en el Museo, quieres que aparezca Theodore Roosevelt a caballo y los dinosaurios empiecen a moverse. Magnífico, aunque un pelín anticuado a mi gusto, aún así la colección de dinos es alucinante...merece la pena, ah y también es la voluntad. 



Fin del día, metro y a casa, esa noche tocaba paseo por la city...algunos se quedaron durmiendo pero los que aún teníamos pilas nos fuimos a Time Square para verlo de noche. Alucinante las calles de los teatros, y la propia plaza, ahora me gustó más que de día, menos gente, y parece que la espectacular luminosidad toma sentido por ser de noche. 

Visita al Toy'u'rus, fotaza en la pantalla principal y pedazo de cena en Virgil's, unos 30 € persona por comer hasta hartarte, una maravilla, eso si comida americana, aquí no es fácil cambiar de dieta.

Intentamos subir al Sky Room, pero cerraba a las 12, es igual había sueño, metro y a casa a dormir.

NEW YORK, NEW YORK (VI parte)

High Line, Greenwich Village, Soho, Unión Square, Flatiron Building

Lunes 31

Vamos de nuevo, desayunamos abundante, incluso con tortitas para que la mañana sea llevadera. Ropa cómoda, abundante agua para aguantar el calor y la humedad y afuera.

Primera parada el High Line, unas antiguas vías de tren urbano que iban a derruir hasta que sus vecinos se pusieron de acuerdo y en 1991 lo rehabilitaron como parque. Estos mismos vecinos también se ocupan, en parte, de su mantenimiento. Un precioso y relajado paseo viendo los altos de la ciudad y mucho arte mural. De allí paseo por Chelsea y Greenwich village. En este último paradas obligatorias, la casa más estrecha de nueva York en el 75 y medio de Bedfort Street, donde vivió Cary Grant, por ejemplo. El edificio de Friends, o el lugar de reunión literaria de Edgar Allan Poe.

The High Line


Luego al Soho, un barrio donde se instalaron las empresas en los años 50, esas que salen en películas como "el apartamento", oficinas que también quisieron derruir pero rehabilitaron para dar paso a lo que hoy llanos "lofts", y a un barrio lleno de hierros de colores, bohemio y con un muy buen ambiente. Barrios estos de hoy donde perderse de tiendas, o en algún restaurante.





Páramos a comer en Puck Fair, una pequeña casa al mejor estilo irlandés, nos dio de beber y comer por buen precio, en un sitio muy agradable en el medio de esta urbe gigante.

Paseo por Brodway hasta Unión Square, a esta altura Brodway es un hervidero de tiendas que invitan todas a pararte.

El grupo aquí tuvo que dividirse, la última en llegar y yo íbamos al Observatory, ella para vivir la experiencia, yo para acompañarla y revivirla. Mereció la pena volver, pude grabar los vídeos, había menos gente que el sábado y pasamos una hora y media tranquila con unas vistas inmejorables.

Vuelta en metro agotadas a casa, pero hoy tocaba fiesta sorpresa de cumpleaños, todo un éxito y toda una fiesta a lo americano.

Good Night

jueves, 10 de septiembre de 2015

NEW YORK NEW YORK (V parte)

Harlem, Columbia, Lincoln center, 5th Av, Rockefeller, Time Square

Domingo 30

Sueño, lo primero que siento. Lo siguiente huevos fritos con bacón...y a las 9 en la calle, 16 personas a darlo todo por NY. Metro del tirón a Harlem, bueno con sus incidencias pero del tirón. Pillamos la calle principal 125 street, Apollo theater y sus talentos, es decir Aretha Franklin, Michael Jackson o Quincy Jones...de ahí paseo a la Columbia University. Como en las películas, día previo a comenzar las clases y todos llegando al campus, los pardillos que no se comen un rosco en el comité de bienvenida. Cestas para cargar las cosas y maleteros para llevarlo a la habitación. Los que hemos visto samhless sabemos que ahí está el negocio, pero lo dejamos pasar, hacemos fotos y pensamos en la carrera universitaria que cuesta unos 600.000$ sin estancia...en fin. 
Siguiente parada Edificio Dakota en obras, fotaza de ghostbusters y a Lincoln Center, el upper west side en esplendor.
Escaparate Tiffany's, Harlem, Rockefeller y Top of the Rock.


¿Y donde comes en esa zona pija? fácil, sigues a la ..... Y vas al hotelazo Le Parker Meridien a comer al Burguer Joint. Hamburguesas clásicas dentro del mega hotel en un local de lo más grunge, esto sólo pasa en NY.

Burger Joint

Pilas recargadas y seguimos la aventura, fotos de grupo, de amor y desamor en la escultura del LOVE, paseo por la 5 th Av con sus respectivas fotos en Tiffany's. San Patrick cathedral, Rockefeller Center, sin ángeles de hielo pero precioso con sus cascadas de agua...cruzamos la 6th , la 7 th, de nuevo Brodway y final del día: TIME SQUARE.

Esta plaza es una película en si mismo, luces, gente, bullicio, entiendes porqué se llama la ciudad que nunca duerme, esa plaza no es apta para fotofóvicos, incluso agobia un poco. Compritas en Hello Kitty a muy buen precio, paseo por la tienda de Mac, pasaros solo por ver a sus dependientes y sus looks vanguardistas, Disney Store con dependientes cantando Frozen, o Toy'u'rus con su noria dentro en la que por 5 $ puedes dar una vuelta. 

Metro en linea a en Port Authority y a casa a ducharse, esperar que llegara nuestra perdida por los aires desde Londres y a cenar a ....Williamsburg. 

Cena en el :  Northern Bell
Williamsburg es un barrio muy bohemio, bonito , lleno de lindos bares y restaurantes, todos ellos muy cuidados y con buena carta, a precio asequible, aunque no barato (30$ por personas). El restaurante muy bonito, con una bella terraza la cual tocamos un rato y para dentro pues empezó a chispear (no nos llovió mucho más en todo el viaje). Comimos costillas, bocatas, hamburguesas, ya sabéis su dieta que varia poco, pero estaba todo francamente bueno. A la salida parecia que la noche invitaba al paseo aunque había humedad y calor pues la lluvia levantó más calor del asfalto. Aún así paseíto para conocer un poco el barrio y siguiente parada el Brooklyn Surf Bar, un sitio genuino, suelo de arena de playa, todo de madera tipo Hawai y miles de tablas de surf decorando el techo y paredes. Destacar el Mojito que estaba impresionante. 10/12$ por cocktail.
Brooklyn Surf Bar

Allí, cuando dieron las 12 primer cántico de cumpleaños feliz pues una participante quiso que fuera su cumple en pleno viaje, y claro calló el cántico en plena calle para bochorno de ellos.

*anécdota de ultima hora del día en el metro. Al bajar al anden vimos muchos operarios trabajando, y en el medio de la vía una escalera, según nos indicaron estaba poniendo wifi en las estaciones. Veíamos que llegaba el metro y la escalera seguía puesta allí, nos empezamos a incomodar pues no parecían hacer nada, iba a quedar la escalera de tatuaje en el suelo, pero si, hicieron, a base de luces el metro frenó antes y no entró hasta que le dieron pase, ¡TODO CONTROLADO!

Sweet Dreams

miércoles, 9 de septiembre de 2015

NEW YORK NEW YORK (III parte)

Chinatown, Little Italy, Lower Manhattan y Ferry Staten Island

Día 29. Sábado.
El cambio horario hacía mella, y a las 7 estábamos todos en píe, desayuno americano, y a la calle. Nuestra última amiga que volaba con American Airlines y salía el sábado nos narraba una nueva incidencia, su avión había tenido que volver tras llevar dos horas largas ya de vuelo, y la habían dejado en tierra hasta el domingo. Estábamos indignados.
Volvimos a nuestro admirado metro, de nuevo otra sorpresa, la línea azul en fin de semana cambia de trayecto para coger la F, genial, allí ni megafonía, ni luminosos, ni paneles ni nada. Menos mal que una mujer amable nos hizo ver el cambio ante nuestras voces de sorpresa. Así que cambiamos la ruta del día, improvisar o morir.
*   La gente en NY habla casi siempre español, pero no son extremadamente agradables, a excepciones como en todas partes. Dicen que la gente de la costa este es así…se hace un poco desagradable.

Chinatown un poco decepcionante, eso si un parque lleno de gente haciendo taichí, mucho mercado callejero y gente en la calle vendiendo de todo de tapadillo. No os esperéis la pagoda ni nada igual. Little Italy dice Bienvenutti, pero sigue siendo China, y poco más…merece verlo porque hay que vivirlo si no no has estado en NY.


Y llegamos por Canal Street a Brodway, da subidón al principio, luego te cansas, pues la calle más larga de NY la paseas y cruzas por donde vas, y al final no parece tan interesante. Eso si cambia en cada tramo acorde a cómo cambia la ciudad.  

Bajo Manhattan el mundo del rascacielos, una ciudad de gigantes donde el ser humano es una hormiga, una impresión para vivirla e inigualable. Trinity Church, iglesia de 1826 en medio de esa inmensidad de hormigón, hierro y cristal. Wall Street, que en fin de semana mantiene cierta calma, torito de Arturo Di Modica’s donado a la ciudad y que se quedó tras que el pueblo lo quisiera así, y respectiva foto tocando huevos y cuernos para que de suerte, la foto eso sí, imposible en solitario.
Y por fin puntita y estación de ferry de Staten Island. Ferry gratuito donado por un magnate a la ciudad, primero costaba una simbólica cifra de o.25 centavos, pero al final era un incordio y se quedó gratuito. Nuestro consejo tras nuestra experiencia, ir al fondo del todo a la terraza y quedarse en la parte derecha para ver lo más cerca posible la pequeña, achatada y simbólica estatua de la libertad.
A la vuelta (pasan cada 30 minutos) mismo sitio de colocación para ver la que para mi fue la imagen: Manhattan de frente en su esplendor, allí por fin fui consciente de que estaba en NY.




A la salida del Ferry unos geniales bailarines urbanos amenizaron la llegada, y cogimos metro a casa a comer algo allí y reposar, teníamos larga tarde por delante. 




NEW YORK NEW YORK (IV parte)

OBSERVATORY Y WORLD TRADE CENTER


Todo medido y calculado, el sábado según una aplicación de mi amigo Alberto atardecía en Nueva York  sobre las 19:27, y había reservado entradas por 32 $ para el nuevo Observatory. Llegamos a la zona 0, algunos del viaje conocían la zona 0 con las torres gemelas y estaban emocionados pues la zona según parece está irreconocible. Lo primero que se ve es una especie de “chocha de agua” de o bicho venido del mundo de Thor hecho por nuestro Calatrava, aún no tengo claro cuál es el fin de esto. Y lo siguiente la torre, 1716 metros en honor al año de la independencia de EEUU, la torre en forma de vela recordando a los caídos, todo ello en cristal que rompe el cielo, en un rascacielos bellísimo que se pierde en las nubes. A su lado, en donde antes estaban las torres gemelas dos impresionantes fuentes en cascadas dejan fluir la vida hacia el interior de la tierra, un espectáculo que se debe vivir, una experiencia que pone los pelos de gallina. A su alrededor arboles traídos de Pensylvania y Washington escenarios de los otros dos atentados. Un verdadero homenaje a los caídos, sentir lo que allí se debió de vivir a través de esta experiencia es algo inenarrable, pero se debe ver y sentir.
Pasamos la cola y comenzamos la experiencia del Observatory. Contarlo no tiene sentido, mejor os dejo enlace a los vídeos que grabé.






Final de la noche: Zona Dumbo, bajo puentes, y de cena reservada; un estupendo mejicano: Pedro´s Dumbo, una dueña entregada, una camarera risueña, buena música, buena ambiente y buena comida en uno de los barrios más chics y carillos de la zona…una perfecta elección.
De postre copita en nuestra terraza y a dormir…ah…no…la pobre de American Airlines llegaba al aeropuerto again, y sorpresa no había vuelo….tras dos horas de debate logramos que cogiera un vuelo a JFK via Londres con la British, al final llegaría a media tarde, tras día y medio de aventura. A las 3 íbamos a dormir, agotados pero felices. 




NEW YORK NEW YORK (II parte)

Atardecer en el puente de Brooklyn

Tras la experiencia en el aeropuerto quedaba investigar la casa, menos mal que había ido uno del grupo esa mañana de avanzadilla y había recepcionado la compra; entenderéis que para 17 personas no podíamos ir con el carrito y lo hicimos todo a distancia, eso sí con muchos problemas que os comentaré en el artículo de información útil.

Tras una primera inspección de la casa, y selección de habitaciones nos duchamos, y a la calle.

Nuestra siguiente aventura el metro de Nueva York

Esta aventura se prolongaría por todo el viaje. La primera sacar el metro card por una semana, viajes ilimitados en metro y autobús por 32 dólares, merece la pena y pocos turistas lo conocen. Además es recargable, cosa muy buena si como nosotros estáis más de una semana 



Línea Azul, íbamos hasta Hight para ver atardecer en el puente de Brooklyn, tras sacar la tarjeta entramos, y sorpresa era en otro sentido y había que salir a la calle para ir al otro anden, el problema que la tarjeta vuelve a ser válida a los 20 minutos ¡alucinante! Le lloramos a la taquillera, que por suerte estaba allí, y nos abrió la puerta. Otra opción que aprendimos más tarde era entrar uno y abrir la puerta a los demás, pero para ello uno debe entrar y estábamos todos en igual circunstancia.
La primera impresión desde la casa al metro que había 10 minutos caminando era sorprendente, un barrio mezclado de contrastes, casas bonitas, bocas de riego de las películas, muchas etnias diversas en la calle, coches con música a todo trapo, autobuses amarillos escolares, de todo. Lo bueno de ir a hospedarte a un barrio es que vives de otro modo la ciudad. Eso sí Delis no faltaban para comprar y están la mayoría abiertos hasta las 2 de la mañana.

Y allí fuimos puente de Manhattan y puente de Brooklyn en su esplendor. Flipamos pues una limusina paró en un cruce para hacer fotos  a la pareja de recién casados que transportaba, pitaba el resto de coches, pero ellos a sus cosas.



Que decir de ver el puente, Manhattan anocheciendo y todo lo que parece un poster o película en vivo. Esa fue nuestra impresión, aún no nos creíamos estar allí, pero ahora al ver las fotos era real.
Vuelta al odioso metro, donde el calor y la humedad es tremendo y luego dentro del tren te pasmas de frío. Ratas en los parques campando a sus anchas, y de nuevo muchos contrastes.
La noche llegaba a su fin…no…barbacoa, cervecitas y demás en nuestro jardín…además de lucecitas y miles de mosquitos dando la bienvenida.

Nos acostamos pronto o tarde según se mire, pero ya muy felices.


p.d. hubo una incidencia; una chica del grupo que viajaba con American Airlines a la misma hora que nosotros dio media vuelta por fallo en turbina, llegó justita a la cena pero llegó…no iba a ser nuestra única sorpresa con esta compañía…

I PARTE

NEW YORK, NEW YORK


Empezó pareciendo un error, me llegó un email proponiéndome ir en grupo a New York, entendí que mi amigo se había equivocado, esto era noviembre del 2014. En enero del 2015 tomó forma y el grupo empezó a crearse….nos íbamos…a finales de agosto…no llegaría nunca.

Pero llegó, tras meses de reunir al grupo, montar excursiones, tiempos libres, leer blogs, ver noticias, buscar de todo y más, llegó.

28 de agosto Día 1.

Madrugón…por qué no hay viaje decente sin está bella palabra. Tres horas de antemano para pasear por el aeropuerto, da igual, 14 personas locas y con ilusión hacen que esas tres horas parezcan minutos…así como 180…jeje.
Toca coger el avión tras, eso si, haber llenado la mochila con un par de botellas de ron, que dicen que allí es caro y para que vamos a gastar lo innecesario.
La compañía Delta Airlines. Una que lleva viajando tiempo se ha dado cuenta que aquí junto con los sueldos lo único que se sigue reduciendo es el espacio en los aviones, lo demás todo sube como los impuestos o crece como la inflación. En fin apretujados pero felices,  viendo pelis unos y roncando otros llegamos a

NY

Bueno espera, no tan rápido….llegamos al aeropuerto de JFK, lo de pisar suelo americano aún llevaría su tiempo. Y es que hay que pasar la aduana, tras escuchar miles de leyendas y no tan leyendas sobre las cosas que ocurren en esas aduanas uno va con los … en el gaznate, y sobre todo cuando somos 14, alguno se queda fijo. Y aunque algún susto nos dío alguna, pues un policía se empeñaba en que le enseñara unos cuantos pasaportes se pensaba que era Bourne de incognito…pasamos sin incidencias aunque nos llevó una hora.

Momento maletas: allí como están acostumbrados a que la gente envejezca para pasar la aduana pues no se andan con tonterías, las pasean por la cinta un ratito y si no las cogen, al suelo que alguien las reclame. En fin….tras las fotos de la aduana, la huella digital, siempre en plural porque son dedos y foto, y falta que te pidan muestras salivares de ADN (Laura, no les des ideas) logramos pisar AMERICA. Allí momento caos, la gente ya empezó a gruñir en vez de hablar, pero al final del viaje esto era normal, logramos a duras penas y llamadas encontrar o que nos encontrara nuestro traslado, y cruzamos la city.


Menudo desorden tienen allí, deben flipar cuando llegan a España, no quiero ya ni decir qué pensarán de los alemanes…Casas altas y angostas, o bajas y luminosas, los tendidos eléctricos en la calle, los cochazos con la música a tope, sirenas de ambulancia, niños jugando al balón, jóvenes pasando dinero en un parque, grafitis, huertos urbanos…todo lo imaginable y todo en una sola ciudad.
Por fin giramos a la derecha, el monovolumen se para y llegamos a destino (previo pago de propinas, porqué chicos nunca olvidéis de las puñeteras propinas)


208 Quincy Street, 11216 Brooklyn


Un artículo aparte tendrá toda la información útil si viajáis a New York.