Por si te olvidas de mi...

viernes, 12 de agosto de 2016

Algunos libros buenos (parte 13)



El hilo de la costurera

384 páginas

Un libro muy bien documentado y una magistral ambientación de la Inglaterra del siglo XIX así como de la región australiana de Nueva Gales del Sur. Una historia sobre el destierro que combina sexo, pasión, amor y crimen.Londres, principios del siglo XIX. Penelope es una joven que se gana la vida haciendo encajes de bolillos, bordando y cosiendo. Pero un acontecimiento inesperado imprimirá a su vida un giro sorprendente y será desterrada junto con su madre a Nueva Gales del Sur, en Australia. Dagmar Trodler, nacida en Düren, Alemania, en 1965, estudió, entre otras cosas, Filología Escandinava. En la actualidad vive en Islandia.

Nota: es una novela medio de viajes, muy bien escrita, que te engancha de principio a fin, y donde la protagonista te cautiva desde el primer momento.


El coraje de Miss Redfield, Ana R. Cañil
320 páginas
Una fría mañana de enero de 1962 llega a la casa de doña Lily, duquesa de Peñalara y uno de los puntales de la sociedad madrileña, Elsa Redfield, una joven inglesa que ha sido contratada como nanny para el más pequeño de los nietos de la aristócrata. La señorita Redfield, austera, competente y capaz, acude a Madrid con una misión: encontrarse con su antigua amiga y mentora, miss Hibbs, nanny de los nietos de Franco, a la que trae un mensaje y un anillo de incalculable valor. Elsa tendrá que poner a prueba su prudencia, pues, a su pesar, se verá involucrada en los asuntos de los Peñalara, una familia que, bajo su deslumbrante apariencia, esconde terribles heridas que, sin saberlo, la joven e inexperta niñera está a punto de sacar a la luz con consecuencias insospechadas.

Nota: me encantó esta novela sobre la sociedad madrileña del XX, además podía pasear viendo los palacetes. Un niñera estupenda con un bonito final. 


Sheila levinge esta viva y vive en nueva York, Gail Parent
288 páginas



La conoces perfectamente, la conoces tanto que puede que seas tú. Sheila es bastante mona (su madre dice que es guapísima), no le falta alguien con quien salir de vez en cuando y su mejor amiga es más alta y más flaca que ella. Sheila no piensa demasiado en el futuro, porque para ella el futuro es eso, futuro. Hasta que de pronto se da cuenta de que tiene treinta años y todavía sigue soltera. Sheila intentará resolverlo, claro que lo intentará, pero resultará que el presuntonovio o es gay o que quien en realidad le gusta es su mejor amiga, o que solo busca compartir el alquiler. Las decepciones se transforman en desesperación y, en un momento de lucidez, Sheila toma una decisión: suicidarse. Pero antes de hacerlo, quiere poner sus cosas en orden y escribir una larga nota explicándolo todo. Décadas después de su publicación Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York continúa siendo la nota de suicidio más divertida que se haya escrito nunca.

Nota: una lectura original, donde la protagonista me ganaba en cada linea. Muy divertido, dentro de ese humor negro. 



Brooklyn, Colm Tóibín.
256 páginas

Con la templanza, el virtuosismo y la perspicacia psicológica del maestro contemporáneo que es, Cólm Tóibín, uno de los mejores escritores irlandeses de nuestros días, ha construido una historia estremecedora sobre el destino cuya diáfana superficie esconde un fondo donde se abisma una complejidad inagotable. En un pequeño pueblo del sudeste de Irlanda, Ellys Lacey es una chica de familia humilde que, como tantos otros, no encuetra trabajo, de modo que, cuando se le ofrece un puesto en Norteamérica, no duda en aceptarlo. Poco a poco, Ellys se abre paso en el Brooklyn de los años cincuenta y, a despecho de la nostalgia y los rigores del exilio, encuentra incluso un primer amor y la promesa de una nueva vida. Inesperadamente, sin embargo, trágicas noticias de Irlanda le obligan a regresar y enfrentarse a todo aquello de lo que ha huido. Novela sobre la fatalidad, el exilio, el amor o la familia, Brooklyn es una historia para siempre, dueña de un poder emocional sobrecogedor.Con la templanza, el virtuosismo y la perspicacia psicológica del maestro contemporáneo que es, Cólm Tóibín, uno de los mejores escritores irlandeses de nuestros días, ha construido una historia estremecedora sobre el destino cuya diáfana superficie esconde un fondo donde se abisma una complejidad inagotable. En un pequeño pueblo del sudeste de Irlanda, Ellys Lacey es una chica de familia humilde que, como tantos otros, no encuentra trabajo, de modo que, cuando se le ofrece un puesto en Norteamérica, no duda en aceptarlo. Poco a poco, Ellys se abre paso en el Brooklyn de los años cincuenta y, a despecho de la nostalgia y los rigores del exilio, encuentra incluso un primer amor y la promesa de una nueva vida. Inesperadamente, sin embargo, trágicas noticias de Irlanda le obligan a regresar y enfrentarse a todo aquello de lo que ha huido. Novela sobre la fatalidad, el exilio, el amor o la familia, Brooklyn es una historia para siempre, dueña de un poder emocional sobrecogedor.

Nota: la película no la he visto, siempre prefiero el libro, pero este es precioso, me gustó mucho, me engancho la historia de Ellys, muy muy recomendable.

La Luz que no puedes ver, Anthony Doerr

664 páginas


Premio Pulitzer de Ficción 2015 
Un corazón puro puede brillar aun en la noche más oscura. Y en el más terrible de los tiempos.
Marie-Laure vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de sus mil cerraduras. Cuando, siendo muy niña, Marie-Laure se queda ciega, su padre le construye una perfecta miniatura de su barrio para que pueda memorizarla gracias al tacto y encontrar el camino a casa. A sus doce años, los nazis ocupan París y padre e hija tienen que huir a la ciudad amurallada de Saint-Malo. Con ellos se llevan la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo.

En una ciudad minera de Alemania, el joven huérfano Werner crece junto a su hermana pequeña, cautivado por una rudimentaria radio que ambos encuentran. Werner se convierte en un experto en construir y reparar estos aparatos cruciales para los nuevos tiempos, un talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas.


Siguiendo al ejército alemán, Werner deberá atravesar el corazón en guerra de Europa. Hasta que en la última noche antes de la liberación de Saint-Malo los caminos de Werner y Marie-Laure por fin se crucen. Y sus vidas cambien para siempre.

Nota: Novelón, imprescindible. Un historia de pelos de gallina, una chica superando todo en medio de la guerra y ciega. Una historia de esas que no puedes soltar y que siempre merecen la pena

Sangre de Barro, Maribel Medina
392 páginas

UN AGENTE DE LA INTERPOL Y UNA PATÓLOGA FORENSE DESCUBRIRÁN QUE EL BARRO LO SALPICA TODO EN EL DEPORTE DE ÉLITE. Cuando la doctora forense Laura Terraux recibe en el instituto de patología de Chablais, Suiza, el quinto cadáver de una joven atleta procedente del centro de alto rendimiento de Les Diablerets, empieza a sospechar que algo siniestro se esconde detrás de esta sucesión de muertes. Janik Toledo, un joven corredor del centro, devastado por el repentino fallecimiento de la chica a la que amaba, deberá tomar la decisión más difícil de su vida. ¿Qué precio está dispuesto a pagar para triunfar? Thomas Connors, un atractivo agente de la Interpol con un pasado misterioso, se embarcará junto a Laura en una peligrosa investigación sobre el dopaje en el deporte de élite, un mundo opaco y mucho más turbio delo que jamás hubiesen imaginado. ¿Quién se esconde detrás de estas muertes? ¿Hay algo de cierto en las leyendas milenarias sobre el diablo que circulan por Les Diablerets?  A veces los culpables parecen no tener cara. 

Nota: lo que he aprendido con este libro sobre el dopaje. Una novela normal pero bien documentada, y lo original de la trama hace que merezca la pena. 


El guerrero a la sombra del guerrero, David B. Gil

Seizô Ikeda, último descendiente de la casa regente de la provincia de Izumo, queda huérfano tras una noche aciaga en la que su familia es asesinada y el castillo de su clan quemado hasta los cimientos. Con apenas nueve años se ve obligado a convertirse en un exiliado en su propia tierra, un prófugo al cuidado de Kenzaburô Arima, último samurái con vida del ejército de su padre. Su huida es, al mismo tiempo, el primer paso en un camino de venganza de consecuencias imprevisibles.
En la otra punta del país, Ekei Inafune, un médico repudiado por aplicar las artes aprendidas entre los bárbaros llegados de Occidente, se ve inmerso en una conspiración que puede acabar con la paz recién instaurada por el nuevo shogún, Ieyasu Tokugawa. Una paz que debe poner fin a más de dos siglos de guerra civil.

Ambos recorren las cenizas de un Japón apenas pacificado en el que las conspiraciones, la venganza y la ambición de los señores samuráis amenazan con quebrar un frágil equilibrio. Dos vidas que se entrelazan a lo largo del tiempo, hasta confluir en un momento decisivo.

Nota: siempre me gusta la novela japonesa ambientada en la época Edo, con los samurais, el honor. Y esta es muy bonita, si os gusta la temática debéis leerla.


El secreto de la perla, Di Morrissty

554 páginas


Broome, Australia, 1893. Es la época dorada, deslumbrante, salvaje y apasionada, de la industria perlera. La ciudad y el puerto atraen a los marineros, aventureros, vagabundos y piratas. Allí es donde los inmigrantes europeos encuentran un continente inexplorado y la antigua cultura aborigen. Es en este contexto cuando la joven novia Olivia Hennessy se encuentra con el gallardo capitán de la industria perlera, el Capitán Tyndall. Olivia ha perdido en un incendio las plantaciones de las que era propietaria, y aún peor, el incendio también le arrebató la vida a su hijo recién nacido. El capitán Tyndall le hace una tentadora oferta: que le ayude a participar en sus actividades de pesca de perlas. Se enamorarán durante la inmersión; aunque los acontecimientos hagan todo lo posible por separarlos, su amor se reafirmará durante décadas contra la resistencia del destino. Sus vidas parecen destinadas a volver unirse por el misterioso poder de la perla.


Nota: es tipo Shara Lark, es una historia de amor, de raíces indígenas, muy bonita.

Los ciervos llegan sin avisar, Berna González Harbour

224 páginas



Hay veces en que la única forma de avanzar es retroceder. Es la aparente paradoja a la que se enfrenta Carmen, una economista en paro que ve cómo se desmorona todo a su alrededor. Ante un presente descorazonador, Carmen decide echar la vista atrás y resolver un enigma enterrado en el pasado. ¿Fue ella testigo de un accidente mortal o realmente no se trataba de un hecho fortuito? En ocasiones, abrir puertas que desde hace años permanecen cerradas no es recomendable. Aunque, por otro lado, afrontar desafíos puede conducir a cambios personales más profundos. Carmen lo tiene claro. Elige comprender, sean cuales sean las consecuencias.

Nota: es una investigación original, me gustó la trama, no es un libro de 10 pero sí de 8 y entretiene.


La Modista de Dover Street, Mary Chamberlain

368 páginas

Nunca subestimes el valor de una mujer traicionada. En sus sueños, forjará su destino.Londres, 1939. Ada Vaughan es una joven y ambiciosa costurera cuyo gran sueño es abrir, algún día, su propia boutique y convertirse en una aclamada modista. Cuando se enamora de Stanislaus von Lieben, un seductor aristócrata húngaro, cree posible hacer realidad sus sueños.Juntos viajan a París, pero el inminente estallido de la segunda guerra mundial trunca todos sus planes…Perdida y sola en un país extranjero, Ada ha quedado atrapada por la guerra, y deberá hacer todo lo que esté en sus manos para sobrevivir.En medio del horror, el don de Ada para crear belleza y glamour es lo único que la mantiene con vida, y pasará sus días confeccionando elegantes vestidos para las mujeres de los dirigentes de las SS. Cosió para salvarse, para seguir adelante sin mirar atrás. Pero cuando pensaba que todo había terminado tuvo que enfrentarse al fin a la verdad: nunca podría recuperar lo que había perdido en el camino.La modista de Dover Street nos descubre a una heroína inolvidable, Ada Vaughan, una mujer enfrentada a su destino que deberá sacrificar su corazón para salvar su vida.Una historia de valor y sueños.Una lección de coraje y supervivencia.

Nota: una historia muy dura pero muy bonita, es un buen libro. 


Cartas a Palacio, Jorge Díaz
560 páginas

Una ambiciosa novela de amistad, amor y guerra en la Europa de principios del siglo XX, que cuenta la primera misión humanitaria de la historia. A comienzos del verano de 1914, todo está preparado en Madrid para la boda de la hija de los marqueses de los Alerces con el duque del Camino. Son la pareja ideal, y sin embargo Blanca no se siente feliz, se resiste a aceptar un destino tan convencional para su vida. El rey Alfonso XIII no asiste a la boda porque ya está disfrutando de sus vacaciones en San Sebastián. Allí recibe un telegrama urgente: el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo y su mujer han sido asesinados en Sarajevo. Malos presagios se ciernen sobre el corazón de Europa.Se acerca el final del año más triste que se recuerda, la guerra finalmente ha estallado y avanza sin piedad sembrando el continente de muertos y heridos, cuando al Palacio Real llega una carta que remueve profundamente el ánimo del rey: una niña francesa suplica su ayuda para dar con el paradero de su hermano, desaparecido en el frente. Alfonso XIII, conmovido por tal petición, emplea la diplomacia española para saber de la suerte del hermano de la pequeña Sylvie, pero su acción navideña tiene consecuencias imprevistas y provoca la llegada de un alud de solicitudes a palacio. Impresionado por la magnitud de la tragedia, el monarca reúne a un excepcional grupo de colaboradores y pone en marcha la Oficina Pro- Cautivos, donde buscarán el modo de dar respuesta a esas familias rotas por la guerra, desesperadas por encontrar a sus seres queridos.Inspirada en un hecho real, Cartas a Palacio recrea un momento histórico fascinante. Una ambiciosa novela en la que se mezclan el amor y la guerra, reyes y anarquistas, ambientes aristocráticos y humildes, el frente de batalla y el bullicio de las ciudades. Una emocionante novela coral de héroes anónimos, que con su compromiso llevaron a cabo una misión extraordinaria.

Nota: me encantó conocer el trabajo y el papel de España en la primera guerra mundial. La oficina pro-cautivos, precedente de Naciones unidas era algo desconocido para mi y me ha gustado mucho aprender como se creó y funcionó. Además las historias que cuenta son todas muy  interesantes. 



Sinopsis recogidas de casa del libro.

Algunos libros Buenos (parte 12)



La ley de los Justos, Chufo Llorens

1152 páginas



Barcelona, finales del XIX. En una ciudad dividida entre burgueses y proletarios, agitada por aires de progreso y revolución, una pareja de orígenes sociales opuestos tendrá que luchar contra todo lo establecido para poder vivir su amor.
En la Barcelona modernista germina una historia de amor entre dos jóvenes de clases sociales opuestas. Una gran novela de pasión, ideales y venganza.A finales del siglo XIX, Barcelona vive una época de esplendor. Acaba de celebrarse con gran éxito la Exposición Universal y una burguesía próspera y culta, que busca inspiración en los salones parisinos, exhibe su elegancia en fiestas y veladas musicales. Pero al otro lado de la ciudad, donde las calles se estrechan y huelen a pobreza, el rencor y la injusticia están fraguando una revolución capaz de recurrir a la violencia más descarnada. En este ambiente cargado de desconfianza y temor, Candela y Juan Pedro, procedentes de clases sociales muy distintas, tendrán que enfrentarse a los prejuicios de unos y otros para defender su amor.Con la habilidad de los grandes maestros de la novela histórica, Chufo Lloréns teje un tapiz geográfico y humano apasionante. Su pluma ágil y perspicaz nos conduce desde los lujosos reservados del teatro del Liceo hasta los lóbregos sótanos donde se tramaban las conjuras anarquistas.

Nota personal: Una gran novela, con muchas historias que cuentan historias, como a mi me gusta.

Reader Player One, Ernest Cline

464 páginas

Estamos en el año 2044 y, como el resto de la humanidad, Wade Watts prefiere mil veces el videojuego de OASIS al cada vez más sombrío mundo real. Se asegura que esconde las diabólicas piezas de un rompecabezas cuya resolución conduce a una fortuna incalculable. Las claves del enigma están basadas en la cultura de finales del siglo XX y, durante años, millones de humanos han intentado dar con ellas, sin éxito. De repente, Wade logra resolver el primer rompecabezas del premio, y, a partir de ese momento, debe competir contra miles de jugadores para conseguir el trofeo. La única forma de sobrevivir es ganar; pero para hacerlo tendrá que abandonar su existencia virtual y enfrentarse a la vida y al amor en el mundo real, del que siempre ha intentado escapar.

Nota: una frikada nostálgica trepidante, llena de aventuras y que engancha de principio a fin.





Club Vintage, Susan Glos
336 páginas

En Madison, Wisconsin, se encuentra Hourglass Vintage, una encantadora tienda donde se venden artículos llenos de historia. La propietaria, Violet Turner, conoce cada una de ellas, desde el elegante traje de Chanel hasta el anillo de Baquelita... Todas le resultan mágicas y fascinantes, excepto la suya propia. A sus treinta y ocho años, Violet ve cómo su vida se desmorona: no tiene hijos, acaba de dejar a su marido -un alcohólico empedernido- y está a punto de perder el negocio. Sin embargo, con la ayuda de April, una adolescente con un prometedor futuro que perdió a su madre justo cuando descubrió que estaba embarazada, y de Amithi, una mujer engañada por su marido con quien traba una gran amistad, Violet encontrará las fuerzas necesarias para seguir adelante. Una novela tan bella como cautivadora que nos habla de la esperanza, la esencia del amor y el poder de la amistad.«Entusiasmará a quienes disfrutan de historias encantadoras con personajes valientes y que nos hablan de segundas oportunidades.» Library Journal«Una historia de redención, superación y amor.» Booklist

Nota: de esos libros monos, no es una gran literatura, no es profundo, pero para sentarse en la playa a leer o bajo un arbolito fresquito es sin duda, un buen compañero.

Bajo los cielos de zafiro, Belinda Alexandra
452 páginas

En 1942, después de la invasión alemana a la Unión Soviética, se formó un escuadrón compuesto exclusivamente por mujeres. Bautizadas como las Brujas de la Noche, se convirtieron en uno de los grupos más temidos por el Ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

Año 2000. Los restos de un avión de combate de la Segunda Guerra Mundial aparecen en un bosque cerca de la frontera entre Ucrania y Rusia. El avión pertenecía a Natalia Azarova, una de las Brujas de la Noche. Pero su actual paradero sigue sin respuesta. ¿Era realmente una espía alemana que fingió su propia muerte, como afirma el Kremlin? Su amante, Valentín Orlov, ahora un general condecorado, se niega a creerlo.



Nota: De nuevo está mujer me conquista escribiendo, aunque quizás de todos los que he leído este sea de 8 en vez de 10 como siempre, aún así una muy recomendable lectura.

El secreto de la modelo extraviada, Eduardo Mendoza
320 páginas

En la nueva novela de Eduardo Mendoza, El secreto de la modelo extraviada, el detective loco que protagonizó El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas y recientemente El enredo de la bolsa y la vida recuerda un caso aparentemente cerrado de los ochenta y no ceja en su empeño de resolverlo más de veinte años después. El detective más divertido de la narrativa española nos cuenta aquí su doble aventura:

«Para el que ha pasado buena parte de su vida encerrado en un manicomio, aunque sea injustamente, como es mi caso, una reacción absurda no tiene nada de particular, aunque eso suponga meterse en líos. La cuestión es que un incidente trivial me trajo recuerdos y viajé al pasado (con la memoria, ya he dicho que no estoy loco). Años atrás me vi envuelto en un asunto feo.
Habían asesinado a una modelo y me culpaban a mí. Por supuesto, sin razón: una modelo no haría caso a un tipo como yo ni asesinándola. Simplemente, había un oscuro enredo, estaba metida gente importante y pensaron que yo podía servir de cabeza de turco o de conejillo de indias, o como sea que se llame el desgraciado que paga los platos rotos.
Para salvar el pellejo tuve que recurrir a mi ingenio y a métodos poco convencionales y pedir ayuda a personas de mi círculo, no siempre recomendables. No sé si salí bien parado del intento, pero salí. Ahora todo aquello ya es agua pasada. Sin embargo, un impulso me ha hecho volver sobre mis pasos, recorrer los antiguos escenarios, buscar a las personas que fueron protagonistas de aquel oscuro caso, y resolverlo por fin.
Pero las cosas han cambiado. No sólo las personas y la forma de vivir, sino sobre todo la ciudad. En aquella época, Barcelona era una cochambre. Hoy es la ciudad más visitada y admirada. ¡Quién nos lo iba a decir! La Barcelona del presente no tiene nada que ver con la Barcelona del pasado. ¿O sí?».

Nota: grande Mendoza que siempre me hace reír, una hilarante y extravagante novela con todos los mejores ingredientes de Mendoza.

La chica de los siete nombres, 

A los diecisiete años, Hyeonseo Lee sabía poco del mundo que había más allá de las fronteras de Corea del Norte. Aunque algo intuía. A diferencia de sus conciudadanos, atrapados, como ella, bajo una dictadura feroz, su hogar, situado junto a la frontera china, le permitía tener algún atisbo de lo que había más allá. De modo que cuando, a mediados de los noventa, la hambruna asoló el país Hyeonseo empezó a hacerse preguntas. Vivía rodeada de represión, pobreza y hambre: sin duda su país no podía ser, como le habían dicho siempre, «el mejor del planeta», ¿verdad?

Sin haber cumplido aún la mayoría de edad, Hyeonseo decidió cruzar la frontera en dirección a China. Sólo por unos días, pensó. Pero su escapada se hizo pública y regresar suponía poner en riesgo a toda su familia. Aprendió chino rápidamente, en un esfuerzo por adaptarse y sobrevivir, y doce años después regresó al punto de partida con el objetivo de hacer pasar la frontera a su madre y a su hermano, y establecerse con ellos en Corea del Sur, un propósito que se revelaría arduo y extremadamente peligroso.

Lo que se cuenta en este libro es la historia no sólo de la huida de Hyeonseo y sus largos años de vida en la clandestinidad, sino también de su paso de la infancia a la edad adulta, de su reeducación, de su habilidad para reconstruir con éxito su vida, no una vez, sino dos, primero en China y luego en Corea del Sur.

Fuerte, valiente y elocuente, su voz es también buena prueba del triunfo del espíritu humano frente a la arbitrariedad de uno de los regímenes más brutales del mundo.

Nota: basada en una historia real, es una novela preciosa, engancha, es un novelón que te acerca a la vida en Corea del Norte, y a tantos que se han exiliado a Corea del Sur por uno u otros motivos.

Tú te vas tú te quedas, M.J. Arlidge


   Intriga a tope, el azar como único elemento diferenciador en la mente de un asesino sanguinario y cruel. Siempre con fuertes personajes viviendo al limite como protagonistas. Este y su segunda parte: "Ni lo ves, ni lo verás" sin ser grandes de la literatura de asesinos, son muy recomendables, a mi me engancharon mucho.




jueves, 11 de agosto de 2016

Guía Práctica para viajar a ESCOCIA



Datos útiles:

Voltaje: En Escocia el voltaje común es 230 V. La frecuencia es 50 Hz. Las clavijas y enchufes son del tipo G. (Hace falta adaptador)

Moneda: se usa la Libra inglesa, ellos tienen la escocesa también. Se puede pasar en el 85% de los sitios con tarjeta. En los ferrys con tarjeta de crédito pues hace falta que tengan relieve. Y por ejemplo las excursiones in situ tuvimos que pagarla en efectivo. Si vais a sitios poco turísticos, bares pequeños, también os dirán que no cogen tarjeta. Pero solo nos paso en estas tres ocasiones que os comento. 

Precios aproximados: 
por comida o cena con un plato (son grandes y con mucha guarnición, más una cerveza  unos 17-20 euros. La cerveza pinta unos 3.90 libras (5 euros aprox). El café es caro y lo sirven en vasos gigantes, cuidado, pedir doble expreso, no café con leche o americanos , si no queréis un tanque de café y flojo además. 
La excursión de las Summer Island de una hora y media nos costó 25 libras persona. 
El ferry los 5 y el coche 60 libras
El tren de Harry Potter o Jacobita 34 libras. 
Comprar en supermecado tiene precios como Madrid, y la gasolina es un poco más cara pero varia por zonas, hay que ir pendiente. 

Existe la tarjeta turística para museos y demás, yo creo que no merece la pena, porque al menos las cosas que yo tenia en ruta estaban muy pocas incluidas. Nosotros no compramos ninguna entrada por adelantado y no paso nada. Eso si por adelantado recomiendo.

Ferry a donde penséis ir
Tren Jacobita

El segundo porque fácilmente os quedareis sin opciones, el primero porque puede ser que tengáis todo pensado para una fecha y se os tuerza el plan por esto.

Alojamiento:

Es el país de los B&B pero ojo porque estaban todos completos, quizás es mejor llevar ya las reservas hechas y no ir a la aventura.



Cobertura:

mala mala, allí el GPS funciona pero los datos y demás a ratos, no os desesperéis estáis en medio de la naturaleza , disfrutar.

Clima y ropa: lluvioso 
Es como un tiovivo, pasan todas las estaciones en cuestión de minutos. Según las estadísticas los meses de mayo y junio es la mejor fecha llueve menos y mejor temperatura. Si viajas, como yo , en estas fechas, gafas de sol, pantalón largo, y siempre muchas capas de abrigo.
No lleves paraguas, no compensa, lo mejor chubasquero de esos larguitos y con capucha y que sepamos que realmente es impermeable, gorro de lluvia y calzado cerrado. Con eso puedes ser el rey de Escocia.
Siempre calzado cómodo, cosas impermeables, pensar también en la mochila si se moja, y calcetines gorditos por si cala la bota. Algún pañuelo para el cuello que siempre puede ser usado para otros menesteres según necesidades. 

Por si acaso un antigripal, no vaya a ser que la humedad nos pueda y nos de por resfriarnos. 

Horarios: 
los museos y castillos en su mayoría abrían de 10 a 17. Las tiendas hasta las 17:30 o 19 algún día a la semana y supermercados hasta las 20. Las de souvenirs están abiertas hasta muy tarde.
En los meses de junio y julio puedes aprovechar el sol casi todo el día por que prácticamente no anochece, quedando 3 o 4 horas de penumbra para volver a salir el sol. 

Comidas: la cocina cierra a las 14:00 y en los pubs 14:30 como mucho y son bastante estrictos. En los de ciudades grandes o cadenas hay sitios non stop o que aguantan hasta las 15:00. Hay que estar atento. Para la cena máximo hasta las 21, con las mismas excepciones que antes.

Beber: el agua del grifo está estupenda como dato importante. Por lo demás refrescos 3 o 3.5 libras. Cervezas de pinta 3.5-4 libras, y lo imposible el alcohol de graduación, si queréis un buen whisky mejor en España, un misero dedo de whisky te puede salir por 10 euros sin pestañear.
Café ya os he comentado antes, pedirlo expreso y doble si os gusta el café, si no dejarles poneros tanques de café.
Por último lo más económico es la sidra, la más rica la Magners, la sirven fría y está buenísima.

Comer: la carne está muy rica, el pastel de carne con hojaldre está en todas partes muy bueno. Las sopas del día están también sabrosas, sobre todo la de tomate. Como no el Fish and chips y si puede ser en zona de puerto aún mejor. Los haggies al no ser mi fuerte no os puedo decir, aunque mis compañeros de viaje lo tomaron varias veces en diversos formatos y siempre dijeron que estaba muy bueno. Ah y el salmón ahumado también es digno de pedir. Las verduras y sobre todo las frutas están deliciosas, probé una de las mejores fresas....

Compras: 
pues mucha lana y de todas las maneras y colores, mucha ropa de rugby para los amantes de este deporte. Y luego souvenirs varios, yo este año me decanté por jabones, bolis graciosos, vasitos y cositas varias. Por lo demás quitando la lana, whisky y poco más...

Conduciendo por Escocia:

Otra de vuestras dudas si vais a alquilar coche será eso de conducir por la izquierda. Mi recomendación siempre será que pilléis coche, la liberta que os da es inigualable. Y en mi caso pillamos un monovolumen grande, quizás uno más pequeño fuese más cómodo, yo me apañé bien con este, pero por la estrechez sería mejor un turismo normal. Lo cogí automático, para mi un acierto, no se yo si se me hubiese dado bien cambiar de marchas con agilidad. Luego una vez superado que vienen por otro lado, en seguida te haces y por donde debes girar, y hacer las glorietas solo tienes que hacerte a las dimensiones enanas de las carreteras. Los carriles son estrechos con bordillos absurdos laterales que te comes de  vez en cuando en cuanto te despistas. Y luego hay esas carreteras por decir algo de doble sentido y un único carril que van teniendo pancitas (así lo llamé yo) y que se usan si alguien viene de frente, si la pancita esta en tu sentido debes moverte tú a ese hueco, y si es al revés pues el que viene de frente. Lo que está claro es que en ningún caso no te van a poner multas de velocidad, es casi imposible.
Nosotros pillamos seguro de todo tipo porque no nos fiamos, y si no sabes como se te va a dar creo que es buena idea. Quizás hoy ya no lo cogería porque a mi , ya os comento no se me hizo desagradable.
Aparcar:  en población fijaros porque es de pago, también en los sitios turísticos puede ser de pago o de tarifa única, pero en la mayoría eran aparcamientos libres.

Al día condujimos 3-5 horas en total, no son enormes distancias.  siempre con un buen GPS sin problema, ya fue el TomTom o el google maps en función sin datos. También llevamos un buen mapa para tener una mejor orientación.

Bueno ya no se me ocurren más consejos, yo no vi mosquitos como decían, es muy aconsejable que llevéis unos prismáticos, os guste o no las aves solo por poder observar acantilados y demás os merecerá la pena llevarlo. 


domingo, 7 de agosto de 2016

Visitando Escocia ( parte IV)

VISITANDO ESCOCIA (PARTE IV)

Domingo 26, se acabó el buen tiempo, hoy tocaba desayunar dentro, lloviznaba y hacía fresquito. Teníamos los billetes para el ferry y allá que nos fuimos, a hacer la cola para, con puntualidad Suiza, subir el coche al barco. Fuera hacia frío así     que cogimos sitio dentro y salimos de vez en cuando para hacer una foto al pueblo de Oban desde fuera y a los espectaculares paisajes que se iban viendo. Tomamos un cappuccino por unos 3.5 euros, no nos pareció  muy caro el ferry, aunque supongo que aunque ese día estaba lleno de turistas el resto de tiempo habrá mucho habitante de la isla que deba cogerlo a diario.


Seguía lloviznaneando, nuestro plan era avanzar por el norte de la Isla de Mull, e intentar abarcar lo máximo posible. La costa este de la Isla es preciosa, llena de animales, marismas, llegando hasta Tobermory, capital o ciudad principal de la isla. Un pueblo precioso, de casitas de colores, con un ambiente muy inglés, y lleno de pequeños negocios bonitos.

De allí, siguiendo con un tiempo inclemente fuimos hasta Calgary Bay, hacía frío y agua, pero era abrumador el paisaje. Desde allí y por una carretera que en España nunca denominaríamos así, pues era estrecha, mala y encima estaba llena de ovejas y vacas fuimos bordeando el norte de la Isla. La niebla nos impedía a veces la visión, y finalmente y con pena desistimos de seguir dando vuelta y cruzamos por el paso más estrecho de nuevo a Salen, y de allí a Craignature, donde nos había dejado el barco y aparentemente había sitios para comer, se nos había echado la hora, eran las 3 y allí no es fácil encontrar nada a esas horas. Al final la chica de turismo, muy amablemente nos indicó un sitio genial para comer que estaba abierto hasta las 3, y allá que fuimos. El Craignure Inn, tiene camas y también un acogedor restaurante donde guarecerse y comer unos ricos musless o un pedazo de hamburguesa.




De allí la siguiente parada antes de coger el ferry de vuelta era visitar el Duart Castle, un bello castillo privado que aún guarda entre sus muros historia de piratas, españoles encarcelados en sus celdas, y la historia más inmediata de su propietario que aún celebra allí sus eventos, en un precioso salón totalmente equipado, donde vi la mesa de billar más grande que nunca había visto.
De nuevo a esperar y vuelta a casa, habíamos vuelto a comprar cuatro cosas en el super y esa noche tocaba cena en casa.

Lunes 27,

No había dejado de llover, ese día el plan era no madrugar y salir camino a Fort William donde cogeríamos el precioso tren de vapor de Los Jacobitas. Llegamos como a las 12:30, dejamos el coche en la misma estación de tren y de allí paseamos por la calle principal, llena de tiendas y ambiente, nos dio tiempo a comprar unas deportivas y calcetines bien de precio porque estaban en rebajas, y a comer una sopita del día, unos macarrones con queso (muy típicos por allí) y un fish and chips, no tan rico como el de Ullapol. Comimos baratito en el Café 115, y cogimos fuerzas para la tarde.
A las 14:00 salía el tren que dicen de “Hogwarts” y que es precioso y en perfecto funcionamiento. Habíamos comprado los billetes in extremis por unas 45 libras, íbamos en torno a una mesa y mereció la pena.





Había leído infinitas cosas sobre este tren, si era caro, si era mejor ir en coche…yo quería vivirlo y no me arrepiento pues merece la pena. No solo el tren es precioso, es por donde va cruzando lo que te deja anonadado. Pedimos un prosecco y unos dulces para amenizar el camino, y tampoco eso era caro, nos sorprendió que siendo tan turístico no buscasen el mayor beneficio. Lo agradecimos pues así pudimos tomar algo, y la experiencia fue única, ir tomando nuestro vino mientras mirabas por la ventana, hasta llegar al famoso viaducto, momento en el que lógicamente salí por la ventana a fotografiar.
Los espacios adyacentes a las vías del tren estaban atestados de personas que van a fotografiar y grabar al tren, pues el espectáculo es seguro. Yo sigo pensando que es mejor vivirlo desde dentro.
Pasamos por las marismas de los libros de Harry Potter, es impresionante ir viendo las películas in situ, y llegamos a Mollaig, un pueblo pesquero importante del que salen los ferrys a Skye pero que como pueblo merece poco la pena. Vimos en un pub el partido de España de la Eurocopa, con el que nos fuimos a casa, y vuelta al tren que había que rehacer el camino andado.

Fue una experiencia preciosa, nos fuimos con una sonrisa a dormir, ese día tocaba maleta y cena en casa ya que al día siguiente nos íbamos a la etapa final de nuestro viaje; Edimburgo. 


PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3

miércoles, 3 de agosto de 2016

VISITANDO ESCOCIA (PARTE 6)


Miércoles 29 de junio

Mirar que bonitas vistas teníamos desde nuestras ventanas, así daba gusto levantarse. 




Y tras un buen desayuno a caminar, primero a cruzar el precioso parque  más grande de Edimburgo donde todos sus habitantes vienen a pasearlo, a dar una vuelta con el perro, a entrenar a Rugby, a quidich (si habéis leído bien) o a jugar al golf. La lluvia y el sol que tienen hace que entiendas porque inventaron el golf, ya que allí hay campos de golf naturales en cada esquina, y se conservan casi sin esfuerzo.
Lo siguiente que vimos fue el laberinto junto a la Universidad, dicen que debes recorrerlo entero, que durante la ida deberás pensar en una idea o proyecto y que cuando estés de vuelta la idea tomará forma. La duración es de media hora y yo no logré meditar mucho, pero me lo pasé bien buscando la salida.



De allí fuimos a visitar el famoso cementerio de Greyfiars, donde J.K. Rowling se paseaba en busca de inspiración, y tanto que la encontró, allí vi la tumba de Ridley y la de McGonagall.

De allí y tras tocar el hociquito al famoso “Bobby” (el famoso perro que estuvo hasta su muerte cuidando la tumba de su amo y que está allí enterrado) fuimos a la Royal Mille a ver la Catedral, recorrer los pequeños pasadizos que se abren a los lados, tomar una cerveza en el “Final de mundo” hasta llegar a Holyroodhouse, palacio que no pudimos visitar porque era la Royal Week, vamos que estaban esperando la llegada de la reina.
Luego comimos enfrente del Fin del mundo, en una taberna de comida non stop llamada Nº1, y de allí paseíto al otro lado del río, vimos el Hotel Balmoral, donde J.K. Rowlling terminó de escribir su saga, lo mismito que donde empezó a escribirla. Fotografiamos al gran Scott en su monumento. Y quisimos tomar un té en The Dome, un antiguo Banco Nacional cuyo edificio hoy es un restaurante y bar de lujo, con clubs privados, dignos de visitar, y tienen un té de las 5 completo por 22 libras, el cual me quedé con muchas ganas de probar.  


The Dome
Y tras eso, larga subida hasta el Castillo de Edimburgo que como un fiel guardián guarda la ciudad bajo su atenta mirada.
La entrada nos resultó cara 18 libras sin audioguia, pero bueno hay que entrar una vez en la vida. No voy a decir que no merezca la pena, pero si que es excesivo, si vas justo de dinero puedes ahorrarte la visita sin ningún tipo de remordimiento.
Luego la tarde llegaba a su fin y tras una cervecita en el Maggie’s (una cervecita escocesa con una lata espectacular que se vino conmigo a Madrid) y taxi a casa donde fuimos a descansar un rato y luego salimos a cenar cerca de la casa a un exquisito tailandés “Thai Lemongrass” (de los mejores thais que he probado)


Jueves 30

Ibamos llegando al final, fuimos caminando y perdidos durante un rato hasta Calton Hill, tuvimos que tomar un café en el camino porque se hizo largo. Pero mereció la pena aunque la subida final es infernal las vistas y los monumentos desde esa colina son un verdadero espectáculo. Eso si el aire da tres vueltas y hay que andar con cuidado
De allí y como el sol tuvo el placer de visitarnos nos sentamos en una terracita, The Rabbie Burns, con la mala suerte que nuestra rica Tenners (la cerveza que nos acompañó todo el viaje) estaba mal tirada, ya que parecía que la chica era nueva, peor bueno la degustamos al solecito. De allí hicimos compritas de regalos, más camisetas de rugby, vasitos de whisky, etc y a comer. Esta vez tocó de menú en un elegante restaurante francés en Victoria Street (Maison Bleu , rico rico su cordonbleu). Limoncello con nuestros simpáticos italianos en Made in Italy y a casita dando un paseo, descubriendo una gatoteca genial donde me hubiese pasado horas con los mininos. (Maison de Moggye). Por la noche salimos a cenar a TriBeca, un restaurante americano que teníamos cerca y cual fu nuestra sorpresa cuando nos dijeron que no vendían alcohol, aunque tenían la barra llena. Pero no extrañaba eso que podrías pensar que aún no tenían la licencia porque al parecer habían abierto hacia poco, es que te permitían salir fuera y traer de la calle la bebida, solo cobraban suplemento por ponerte la copa o vaso. Una cosa muy rara a la que aún estamos buscando explicación.

Viernes 1
Las vacaciones estaban tocando a su fin, desayunamos y a pasear, tocaba Museo Nacional de Escocia, un ecléctico museo donde todas las artes y disciplinas se mezclan en perfecta armonía eso sí. Un edificio precioso, con entrada gratuita y donde puedes encontrarte expuesto casi de todo. Tras recorrerlo entero, un par de horitas nos llevó, tomamos una cervecita en la terraza del perrete que ya visteis en la anterior foto (ojo aquí si piden el carnet a los menores o a los que sospechan que lo sean, si no lo llevas es igual con quien vayas o que alegues te echan del local).
Y como era día de relax nos dimos un verdadero homenaje de comer en el Frankestein, una visita indispensable si vas a Edimburgo, una pasada de comida en abundancia y un sitio inigualable. Pasamos al menos 3 horas comiendo, también es que aprovechó el cielo para desplomarse y así no apetecía salir.
Luego nos marcamos otro homenaje tomando un chupito, porque no se puede llamar copa de rico whisky escoces en “The Last Drop” o el último trago, en esa calle Grassmarket donde pasamos tan buenos momentos nosotros y tan malos en la antigüedad pues era donde estaba el patíbulo y de ahí lo del último trago.
Alguna comprita de última hora, maleta, reserva por internet (eso sí pedía un móvil de número inglés, menos mal que lo llevábamos) de un taxi para las 5 de la mañana y a dormir.
Sábado 2
Madrugón, tristeza la dejar aquellas bonitas tierras, el taxi unos 28 euros,  colas para facturar gracias a Easyjet, un desayuno antes de embarcar y bienvenidos al calor infernal de Madrid. Habíamos pasado de 13 grados a 36, un cambio muy duro en todos los sentidos.

Mi última entrada sobre este viaje será una guía práctica para que no os perdáis por Escocia. 

PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
PARTE 4
PARTE 5







martes, 2 de agosto de 2016

VISITANDO ESCOCIA (PARTE 5)


Martes 28 de junio

Entre nubes y claros debimos abandonar nuestras preciosas cabañas rumbo a nuestra última etapa: Edimburgo. Por el camino íbamos a disfrutar todavía de las preciosas vistas.  Ese día cruzamos el parque natural The Trossachs, una maravilla de la naturaleza, unas carreteras preciosas que recorrimos hasta llegar al MHOR 84, en plena A84. Un café hostel precioso, todo blanco, con amplios salones, acogedor, con su billar, sus libros, era una monada de sitio. Allí habíamos quedado con nuestra casera, Les McKenzie la cual nos había alquilado su casa en Edimburgo y nos dio las llaves. Una mujer casada con un vasco que buscando los parajes verdes y el cuidado de las ovejas habían abierto un hostel en el medio de este precioso paraje.
De allí nos dirigimos a Drummond Castle, una carretera que no debería llamarse así nos llevó hasta uno de los sitios más bonitos que vimos durante el viaje.



Vista la foto no podréis negarme su belleza, un paraíso escocés lleno de elegancia y colores.



De allí y sin parar de ver prados de ovejas hasta que la vista se perdía en el horizonte nos incorporamos por fin de nuevo a la civilización a través de una autopista. Llegamos a Stirling, nuestra última parada con la intención de visitar el castillo, comimos en un irlandés, en el Molly Mallone y al final paseamos por los alrededores del castillo pero angustiados un poco por el tema de dejar el coche en el aeropuerto preferimos dirigirnos hacia Edimburgo.




Lloviendo a cántaros, lo cual a ratos ya nos iba a acompañar todo el viaje llegamos al aeropuerto, había un atasco de cuidado y no pudimos llegar a la gasolinera con lo que tuvimos que pagar la gasolina y siempre sale más caro en el rent a car. Tras saldar las cuentas pillamos un taxi, (geniales porque permiten coger hasta 6 pasajeros) y por unos 25 euros nos llevó a nuestra nuevo y ultimo alojamiento la casa de Les e, Abenley Terrace.
No podríamos haber elegido mejor, quitando que era un segundo sin ascensor lo demás era perfecto. Una casa enorme con techos altos, bien habilitada en cuanto a baños, agua caliente, cocina, wifi, toallas, sábanas, armarios, no le faltaba detalle. Además el barrio era tranquilo, bien cerca del centro andando y en una zona residencial preciosa. Como la tarde aún tenia luz, os recuerdo que casi no anochecía nos fuimos a investigar la ciudad.

Entre cielos grises llegamos hasta el espectacular Colegio Heriot, la inspiración de J-K- Rowling para nuestro amado Hogwarts. Sólo se puede visitar la mañana de los sábados y una quincena en agosto, no coincidía ninguna, pero solo por fuera entendemos por que se sentía inspirada, es un espectáculo. Y también divide a sus alumnos por casa. 



Luego leí además que el paso a la Universidad, cuando se gradúan tiene como prota un sombrero, puede que ya tengamos la inspiración también del sombrero seleccionador. Dimos un amplio paseo y cenamos en la preciosa calle Victoria Street o Callejón Diagon en un italiano Made In Italy, donde nos encontramos más cerca de casa, ya que hablaban italiano y además lo mediterráneo siempre nos es más cercano. 




De allí paseo, comprita para el desayuno en un super que cerraba a las 11 y a dormir. Good night!