Por si te olvidas de mi...

viernes, 23 de noviembre de 2007

La Pintura del siglo XIX en el museo del Prado


Bueno pues aqui tenemos una exposición sobre un siglo bastante desconocido para todos en general y que en España significó mucho, tanto historicamente como artisticamente...este siglo se desarrolla en dos vertientes fundamentales que abarcan los dos primeros tercios del siglo...os dejo algo mio sobre ambos movimientos:


El Neoclasicismo

Podemos decir que el Neoclasicismo es la última consecuencia de la Ilustración, teniendo su auge a finales del siglo XVII para diluirse después del primer tercio del siglo XIX. Es un movimiento de una gran complejidad a todos los niveles, ya que el reformismo del siglo XVIII implicó desde un principio una actitud crítica en todos los campos de la cultura, como tarea previa para la renovación de esa sociedad que se juzgaba decadente. En España el Neoclasicismo será un espacio corte den tiempo pero complejo en ideas que abarcará los reinados de Carlos III y de Carlos IV.
Asistimos a un redescubrimiento de la Antigüedad, sobre todo griega, a lo que contribuirán descubrimientos de ciudades como Paestum o Pompeya. En el campo de la teoría los textos vuelven la mirada hacia las obras míticas, hacia la obra de Vitruvio o la Historia de Grecia y Roma de Tito Livio.
Esta actitud crítica es, en el caso español, patrimonio de una minoría, formada por los llamados ilustrados, partidarios decididos de las ideas enciclopedistas.
En España la divulgación de las ideas artísticas neoclásicas vendrán de la mano de Mengs, llamado por Carlos III en 1761.
De gran importancia es también la creación de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que participara dentro de este reformismo ideológico y estético, organizando premios y concursos académicos, cuy premio era la obtención de pensiones para ir al extranjero, como Roma o Paris. Estas academias se extienden por el resto de España, como la Academia de San Carlos de Valencia, la Escuela de Dibujo de la lonja, o las de Cádiz o Zaragoza.
Con respecto a la clientela, durante el primer tercio del siglo XIX la corte es el principal mecenas, y las familias aristocráticas. La Iglesia menos y sigue pidiendo manufactura barroca. Otros buenos clientes serán las instituciones públicas y semipúblicas como las citadas Academias o las Juntas e Comercio.
La temática mas fecunda serán los retratos, los episodios de la historia antigua y contemporánea, y los grupos mitológicos. Las pinturas serán de grandes dimensiones, de estética clásica tendente al equilibrio, a la definición del dibujo y a la pureza de las líneas- estarán influidos por los relieves antiguos sobre todo romanos. La gran figura del momento en Europa en Jacques Luois David, creador de esta tendencia. En España estarán los pintores de Carlos III como precedentes, sus discípulos Bayeu o Maella, con tiznes barrocos clasicistas de Mengs. Goya comparte época con estos artistas, pero la crítica es totalmente contraria a tiznar de Clasicista al aragonés.
En la arquitectura es donde primero se observa los toques neoclásicos, ya con Carlos III. Una primera generación de arquitectos serían Diego de Villanueva, Sabatini; y sobre todo Ventura Rodríguez. Dejaron paso éstos a la 2ª generación donde destaca Juan de Villanueva, cuya obra cumbre será el Museo del Prado.
Efectivamente los pintores del último cuarto del XVIII son los que definen nuestro clasicismo, mezclado con un tipismo popular y castizo. Esta diversidad de elementos fue uno de los obstáculos con los que tropezó la pureza de la pintura neoclásica francesa, de estirpe davidiana, para hacerse aquí un hueco. Debido a la figura de Goya que impidió que en la pintura de finales del XVIII se definieran los ideales academicistas de mengs, pues no es hasta el regreso de Fernando VII, en 1814 cuando podemos hablar de influencia davidiana en la pintura española

Y sobre el Romanticismo:

REINADO DE Fernando VII con numerosos brotes liberales, especialmente durante los últimos años. El punto focal de esta influencia es la nueva reina doña María Cristina, cuarta esposa del monarca, y en la que los liberales ven una esperanza para lograr en España la implantación de un estado liberal.Por su parte en 1830 podemos señalar tres hitos:

1. Como es el estreno en París de Hernani, de Víctor Hugo, que provoca un verdadero escándalo entre los partidarios del teatro clásico.
2. En Madrid nace la princesa que reinará con el nombre de Isabel II.
3. Prosper Merimée descubre España y lo cuenta en un relato corto titulado Carmen, que narra su impresión sobre la naturaleza popular de la España tradicional, esto es la de los toreros, pícaros y bandoleros que tanto fascinó a escritores extranjeros.
Así, como podemos ver, antes de la muerte de Fernando VII la situación estaba ya preparada para acoger el fenómeno artístico y burgués que se denomina Romanticismo.
Al igual que en Europa, es evidente que el romanticismo presenta aquí como una evolución del pensamiento, aunque no hay una filosofía propiamente romántica. De cualquier modo, el carácter revolucionario del romanticismo español viene dado por que se trata de un arte nacido a raíz del acceso de la burguesía al poder, y porque encarna ciertos valores que le son consustanciales y que afectan a todos los ordenes de la vida, desde el sistema de valores básicos, hasta las manifestaciones más externas de la moda.
En el plano cultural, puede decirse que se trata de una reacción anteclásica que opone la razón y sus reglas al mundo individual de los sentimientos. Así, la sensibilidad, la imaginación, y la pasión ocuparan el puesto que correspondía en la generación clásica de la razón. En pocas palabras frente a la mesura se instala la desmesura, pERO la sensibilidad permite al hombre romántico llegar a unas alturas que la razón no alcanza. La imaginación se libera de una realidad que no acepta y la pasión le permite regirse por un código de normas referidas al sentimiento y no a las ideas. La hipertrofia de la sensibilidad y de la imaginación desemboca en un egocentrismo muy característico y, sobre todo, en una búsqueda de la originalidad no solo de la creación estética, sino también en el comportamiento humano. Así se definirá el gusto por lo local, opuesto al universalismo sin matices del clasicismo. De este modo, se afronta la historia resaltando siempre los valores consustanciales y propios de nuestra tradición. Y así, en fin, se revalorarías épocas e ideas que el racionalismo despreció, como la Edad Media, la religión, el sentido de la muerte, el misterio.
De lo que venimos apuntando pude deducirse que en anticlasicismo romántico fue tanto mas intenso cuando el clasicismo tuviese más fuertes sus raíces en un país. De ahí que el español fuera bastante moderado y retardatario que el francés.
En el plano político el romanticismo se identifica también en España con el liberalismo, que es la réplica de la sociedad burguesa al absolutismo monárquico.En cuanto a los límites cronológicos del movimiento, las opiniones no son concordes, cosa lógica si pensamos que el fenómeno romántico, no se da nunca en toda su pureza, sino mezclado con elementos propios del país y de la tradición. Se señalan fechas como 1814, año en que Nicolás Böhl de Faber difunde las ideas de Schlegel, o el 1808 año a partir del cual el pueblo vive realmente conforma a patrones románticos. Pero dado que los cambios de mentalidad nunca se producen de manera súbita y que las transiciones son lentas y moderadas, se entiende que estas fechas tengan un valor simbólico. Lo mismo sucede con la extinción del movimiento que se sitúa en torno al 1843, año en el que Isabel II llega a la mayoría de edad.
Podemos encontrar en este periodo varios romanticismos:
1. Romanticismo popular; que es ambiental manifestado por parte del pueblo en la guerra entre 1808 y 1814, ya que la misma Guerra de la Independencia fue en sí una categoría romántica, pues se convirtió en una cruzada de liberación, identificando al enemigo, en este caso Napoleón, con el mal absoluto. Durante el siglo XIX este romanticismo popular se prolongará bajo formas eclécticas y realistas.
2. Romanticismo Histórico; hace referencia al conflicto que vivieron los románticos desgarrados entre la tradición y la modernidad. Efectivamente se encuentran ante tres órdenes de diferentes realidades; una vieja y gloriosa tradición, identificable con el siglo de oro. Una tradición reciente, las del siglo XVIII en conflicto con a anterior. Y por ultimo un orden de ideas nuevo, el liberalismo.
Atrapados en esta contradicción, los románticos intentaron aprovechar lo que les parecía positivo para incorporarlo a la corriente histórica que les correspondía. Esto es, aceptaron solo las formas y rechazaron los principios.
3. Liberalismo, aunque en España la sociedad no tenia la misma fuerza que en Europa. Se entiende así que la opción de modernizar moderadamente y de ahí que nuestro romanticismo haya que entenderlo como el resultado de la unión de dos tradiciones de las que se salva lo mejor de cada una, con el marco político de un moderado liberalismo.
Y una etapa final marcada por pintores como Rosales, Foruny o Sorolla.
Algunas obras destacables son las de la primera sala:
Obras de Goya...aunque recordar que nunca se podría situar a este gran artista español en ningun moviemiento sino en una época pues es el gran pintor de su siglo...un verdero cronista del momento politico e histórico vivido.
La gran obra neoclásica por excelencia, o al menos eso dicen los expertos, Cincinato abandona el arado para dictar leyes en Roma, de Juan Antonio de Ribera, una obra historicista llena de armonia y dominio del dibujo, auqnue algo frio como era carcateristico en este genero...

Un magnifico retrato de Goya realizado por Vicente Lopez Portaña...que se explica perfectamente en la magnifica frase de Gomez de la Serna que denomino a Goya como " Cabeza gruñona de la Verdad

Un paisaje muy español de Perez Villamil, nuestro gran pintor romantico y un gran desconocido para sus compatriotas.

Las dos obritas de Eugenio Lucas que solo debe ser admirado por esa capacidad por interpretar e imitar al gran Goya.

Una verdadera delicia de retrato de época como es la Lectura de Zorrilla en el estudio del Pintor de María Esquivel...una obra fria y lejana que contempla el panorama social de aquellos años. Con el retrato homenaje a Espronceda, que muerto 4 años antes, estaba siendo recordado por sus contertulios.

El precioso retrato de la Condesa de Vilches de Federico de Madrazo...con un vestido que mas quisieramos algunas...y una candidez en su porte y en su mirada que apetec quedarse horas mirando.

De Rosales destacó la Presentación de Don Juan de Austria al emperador Carlos V en Yuste...en honor a Merridew que me acompañado en estas tres horas de arte.

Una obra que me ha sorprendido muchísimo, digana del mejor cine de aventuras, de un artista que desconocía: La leyenda del Rey Monje de Jose Casado de Alisal.

De Martinez Rico la Vista de París desde el Trocadero, ya de finales de siglo, con una introduccion al manchismo italiano que luego desarrollará Sorolla de mano de su maestro Ignacio Pinazo... del que también podemos ver alguna obra como La Leccion de Memoria[/i].

Y finalmente de Sorolla un cuadro de su primera época con el que concurso , junto a otros 3 en Madrid, Y aun dice que el pescado es caro...el titulo lo dice todo.
El magnifico retrato de Aureliano de Beruete, nuestro pintor e historiador del arte de finales del XIX. D e magnifica porte y calidad. Y finalmente resaltó los Chicos en la Playa del valenciano y dentro de su caracteristica obra luminista...una obra de 1910, que el pintor donó en vida al Prado como muestra de toda su carrera pictórica.

En resumen un siglo desconocido para muchos, y muchas obras que llevan guardadas en el museo desde los años 40, y que jamas se habían podido ver. Importantes obras de restauración llevadas a cabo para permitirnos observar un arte que se nos ha ocultado y que ahora deslumbra dentro de las nuevas salas del Museo del Prado.

3 comentarios:

Amor dijo...

¿te identificas con las ideas del romanticismo?

muchas de ellas están de actualidad: lo de hacer lo que sientes por encima de todo es algo que oímos a diario, y que yo comparto

¿piensas en eso como yo?

:-)

beso

amor

Artemisia dijo...

Mi percepción del romanticismo es puramente profesional, sin embargo pienso que debe hacerse lo que el corazón te indique sin olvidar cual es la realidad que nos rodea. El Romanticismo en si mismo intentaba evadirse y responder a la razón, aquello que había primado antes que este movimiento.

Amor dijo...

tu blog es más profesional por lo poco que he visto que personal, pero sabes que también muchos tenemos blogs personales en los que nos volcamos en poemas, cartas, etc.

¿no te gustaría un blog de ese tipo?

besos

amor

:-)